1963-2016. La etapa contemporánea

El día 25 de marzo de 1963, Francisco Melguizo Fernández pronunció el pregón de la Semana Santa de Córdoba, en el desarrollo del acto el pregonero expuso la difícil situación en la que se encontraban varías cofradías cordobesas, entre ellas la hermandad de la Expiración, a la par que requería actuaciones que ayudaran a revertir dicha situación.
Respecto de la hermandad de la Expiración, este requerimiento fue atendido, casi de inmediato, por un grupo de jóvenes cofrades encabezados por José Flores Revuelto, quienes se hicieron cargo de la hermandad, anunciando que la cofradía realizaría estación de penitencia el Martes Santo de 1963.

Los actos de la Semana Santa de 1963, no se circunscribirían únicamente al desarrollo de la estación de penitencia, sino que incluyeron un besapié al Santísimo Cristo de la Expiración y Solemne Vía-Crucis, a celebrar respectivamente, el Domingo de Ramos y Lunes Santo de dicho año.

La actividad en los días previos a la Semana Santa se centró en la organización de la estación de penitencia y únicamente la lluvia impidió que la cofradía realizara dicho acto el Martes Santo de 1963.

Tras estos primeros meses de interinidad, en el mes de junio de 1963 es elegido Hermano Mayor de la corporación, José Flores Revuelto, iniciándose en la institución una nueva y larga etapa que se prolonga hasta nuestros días.
Entre las primeras medidas que adopta la Junta de Gobierno surgida de las elecciones, se encuentra el nombramiento de una comisión encargada de dotar a la hermandad de unas nuevas Reglas, las cuales tras su redacción y ratificación por el resto de hermanos, fueron aprobadas por el Vicario General de la Diócesis de Córdoba, Dr. D. Juan Jurado Ruiz, el día 16 de abril de 1966.

Asimismo, en el año 1964 la Junta de Gobierno nombra Hermano de Honor al Seminario Conciliar de San Pelagio, como signo de unión con dicha institución en particular y con la Iglesia Diocesana en general.

En esta etapa se concibe la hermandad como un proyecto colectivo en el que el grueso de los efectivos humanos debe participar en los acuerdos que se tomen y colaborar en el sostenimiento de la misma. Los integrantes de la Junta de Gobierno tienen como principal misión dinamizar esa presencia real del cofrade, puesto que la vitalidad de la corporación depende en gran medida de que esto se consiga.

Asimismo, el hermano de la Expiración debe ser un cristiano auténtico -conforme a las pautas marcadas por el Concilio Vaticano II-, y además de las prácticas religiosas, debe tener un compromiso social con los más necesitados.

Las nuevas directrices tienen como objetivo prioritario lograr una presencia más intensa de los hermanos, especialmente de los jóvenes, en el día a día de la corporación. Se instaura el lema “la hermandad es todo el año”, poniéndose en marcha una serie de NOVEDOSAS INICIATIVAS que intentan establecer un vínculo constante entre la institución y los hermanos.

Contribuye al éxito de lo anteriormente expresado, la creación en 1969 de una publicación periódica donde se informa a los hermanos del día a día de la hermandad, estableciéndose asimismo por esta vía una conexión de enorme interés y trascendencia.

A nivel formativo se impartirán cursillos para la juventud, conferencias sobre temática cofrade o clases particulares para estudiantes, estas sesiones formativas se simultanearan con la organización de pregones, competiciones deportivas, o simplemente conversando en los amplios salones que la comunidad claretiana cedió a la hermandad en el año 1972 y que se encuentran abiertos a la sociedad cordobesa todos los días del año.

Asimismo la hermandad organiza otra serie de actividades cuyo público objetivo no son únicamente los miembros de la institución, sino que van dirigidas a cualquier persona interesada en la Semana Santa, como por ejemplo, el ciclo de conferencias denominado “Los viernes de la Expiración” o el programa de radio “Córdoba Cofradiera” que la corporación patrocinó en Radio Popular.

En el año 1974 la Expiración es la primera hermandad penitencial en instalar una caseta en la feria de mayo de Córdoba, cuyo objetivo, además de fomentar la convivencia entre los hermanos, es que cualquier persona, ya sea cofrade o no, e independientemente de su clase o posición social, tenga un lugar de acceso abierto, donde poder reunirse y en sana diversión disfrutar de la fiesta. Esta iniciativa sería imitada años más tarde por otras instituciones, llegando a convertirse en el antecedente del modelo de feria que actualmente el Excmo. Ayuntamiento de Córdoba tiene implantado para la ciudad.

La constante presencia de jóvenes en la hermandad hace que el día 26 de septiembre de 1974 se constituya el GRUPO JOVEN de la corporación, siendo éste el primer grupo de estas características que se organiza en la ciudad de Córdoba. Cuenta con su propia junta directiva a través de la cual transmite a la Junta de Gobierno sus inquietudes y proyectos.

Otra de las realidades actuales en la que fue pionera la institución, fue la creación en el año 1975 de la primera cuadrilla de hermanos-costaleros de Córdoba. A partir de dicha fecha portaran sobre sus hombros el paso del Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima del Silencio y dos años más tarde levantarán el paso de palio de Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos Coronada.

Esta iniciativa fue imitada paulatinamente por el resto de las cofradías cordobesas, siendo fuente de revitalización del movimiento cofrade, ya que originó la integración de la juventud en corporaciones penitenciales, en las que hasta dicho momento, no había tenido cabida.

En lo que respecta a LABOR SOCIAL, la preocupación y compromiso de la institución han sido constantes. En un momento en el que no era usual pensar que el compromiso con los demás fuera un fin esencial de las hermandades penitenciales, la cofradía de la Expiración le dio FUERZA NORMATIVA, conteniendo las Reglas aprobadas en el año 1966, un capítulo que regulaba dicho aspecto y en el que se establecía, de manera taxativa, la parte de los ingresos de la corporación que a través de Caritas Diocesana se destinaría a obra social.

Hoy en día la OBRA SOCIAL de la hermandad se desarrolla fundamentalmente a través de la O.N.G. claretiana PROCLADE BETICA y de CARITAS DIOCESANA, así como, y dada la vinculación histórica que la corporación tiene con el movimiento estudiantil, apoyando proyectos que redunden en beneficio de los estudiantes más necesitados, ya sea otorgando becas o dotándoles de determinadas infraestructuras.

Asimismo la hermandad promueve en distintas épocas del año recogidas de alimentos que posteriormente hace llegar a parroquias y dispensarios de barrios marginales, para su distribución entre quien más lo necesita.

En el año 1968 la Hermandad de la Expiración celebró las bodas de oro de su reorganización, conjugándose en el programa, actos religiosos, como la Santa Misa seguida del canto del Te Deum que el día 3 de marzo de 1968 fue celebrada en la Real Iglesia de San Pablo, junto a actos de compromiso social, como el acompañamiento de ancianos y las comidas que se organizaron en distintos asilos y residencias de la ciudad.

El aspecto patrimonial también tuvo cabida dentro de los actos del L aniversario de la reorganización, estrenándose en dicho año el paso de estilo barroco, en el que actualmente procesionan el Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima del Silencio, obra de Luis Aguilera Bernier.

En diciembre de 1968 y previo expediente de justificación teológica, el Obispado de Córdoba autorizó que a la Dolorosa de la corporación se le rindiera culto bajo el título de “MARÍA SANTÍSIMA DEL SILENCIO”.

María Santísima del Silencio fue coronada el día 7 de diciembre de 1970, por el Superior de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, P. Carlos Díaz Muñiz, por delegación del vicario capitular, D. Juan Jurado, al hallarse vacante la sede episcopal. La corona que le fue impuesta, realizada en plata de ley sobredorada, fue ejecutada expresamente para dicha solemnidad por el orfebre cordobés Francisco Díaz Roncero.

La capilla neomudejar de la Real Iglesia de San Pablo, ubicada al pie de la nave de la epístola, es cedida a la hermandad por los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, con el objeto de que en la misma se rindiera culto a Nuestros Sagrados Titulares, tras su restauración y acondicionamiento, dicha capilla fue bendecida el día 8 de diciembre de 1972, por D. Alonso García Molano, Vicario General de la Diócesis de Córdoba, quien en dicho acto destacó la labor de tipo religioso, social y cultural que realizaba la corporación.

En el mes de mayo de 1973 siendo hermano mayor Rafael Zafra León, se encarga al imaginero sevillano Luis Álvarez Duarte la realización de una nueva talla de Virgen. En este encargo interviene de manera muy activa el capuchino fray Ricardo de Córdoba, persona muy vinculada a la hermandad y al que se debe el diseño de prácticamente la totalidad de los bordados que posee la corporación.

La nueva imagen es bendecida el día 6 de octubre de 1973 por el Obispo de la Diócesis de Córdoba, Excmo. y Rvdmo. Sr. D. José María Cirarda Lachionodo, bajo la advocación de “NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO EN SUS MISTERIOS DOLOROSOS”.

Con la incorporación como titular de Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos, la corporación modifica su título pasando a denominarse “REAL VENERABLE E ILUSTRE HERMANDAD DE PENITENCIA Y COFRADÍA DE NAZARENOS DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA EXPIRACIÓN, MARÍA SANTÍSIMA DEL SILENCIO Y NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO EN SUS MISTERIOS DOLOROSOS”, así como, el hábito penitencial, incluyendo el ROSARIO.

La celebración en 1993 del 75 aniversario de la reorganización de la Hermandad de la Expiración, motivó que se desarrollaran una serie de cultos extraordinarios, entre los que podemos destacar, el quinario extraordinario que tuvo lugar entre los días 25 y 29 de octubre de 1993, o las celebraciones Eucarísticas que con motivo de la apertura y cierre de los actos de dicha efeméride tuvieron lugar, respectivamente, los días 15 de enero de 1993 y 18 de diciembre de 1993.

Paralelamente a estos cultos internos la corporación organizó una serie de actividades culturales y formativas, como la presentación de un cartel alusivo al aniversario, obra de Luis Álvarez Duarte; conferencias a cargo de distintos pregoneros tanto de la Semana Santa de Córdoba como de la de Sevilla; presentación del libro titulado “La cofradía de la Expiración y la Semana Santa cordobesa durante los siglos XVII al XX”, obra del catedrático D. Juan Aranda Doncel; así como la exposición “Orfebrería y bordados de la Expiración”.

Asimismo, con motivo de dicho acontecimiento fueron entregados diversos donativos extraordinarios a distintas parroquias e instituciones, incrementándose la obra social que habitualmente desarrollaba la corporación.

El día 31 de octubre de 1993 tiene lugar en la Santa Iglesia Catedral, la CORONACIÓN CANÓNICA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO EN SUS MISTERIOS DOLOROSOS, acto de gran relevancia tanto interna como externa y que debido a su importancia trataremos en un epígrafe aparte.

La hermandad de la Expiración, se rige actualmente por las Reglas aprobadas por el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Francisco Javier Martínez Fernández, Obispo que fue de la Diócesis de Córdoba, mediante decreto de fecha 26 de mayo de 2000.

Al redactar el citado texto normativo y debido a la histórica vinculación que la corporación mantiene con los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, los hermanos de la Expiración decidieron que San Antonio María Claret, fundador de la referida congregación religiosa, fuera incluido como cotitular de la hermandad, modificándose el título de la corporación que pasó a ser “REAL VENERABLE E ILUSTRE HERMANDAD DE PENITENCIA Y COFRADÍA DE NAZARENOS DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA EXPIRACIÓN, MARÍA SANTÍSIMA DEL SILENCIO, NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO EN SUS MISTERIOS DOLOROSOS CORONADA Y SAN ANTONIO MARÍA CLARET”, título que ostenta en la actualidad.

Desde 1963 hasta nuestros días, la estación de penitencia se concibe como un acto en el que el hermano puede meditar en privado la Pasión de nuestro señor, los Dolores de su afligidísima Madre o los Misterios del Santo Rosario, se desarrolla en perfecto orden y silencio, sin que los cofrades puedan mirar atrás ni al público que pudiera verlos pasar.

La primera estación de penitencia de esta etapa se desarrolla el Martes Santo de 1964 y presenta como rasgo peculiar una austeridad y recogimiento no conocidos en la Semana Santa de Córdoba, acentuándose el carácter de hermandad de silencio que ya poseía la corporación.

En cuanto al hábito penitencial únicamente presenta una novedad respecto al anteriormente establecido, cual es la sustitución de la alpargata por zapato negro, si bien se matiza que la cola de la túnica se ha de llevar recogida.

Hasta el año 1969 el cortejo procesional está formado por un solo paso en el que van el Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima del Silencio. El Martes Santo de 1970 se estrena el actual paso de palio de la hermandad donde María Santísima del Silencio procesionaría hasta el año 1973.

Este paso de palio es obra del orfebre cordobés Francisco Díaz Roncero, está ejecutado en metal plateado y estéticamente se inscribe en el barroco, siendo de los denominados de “cajón”. En los años 1989 y 1990 se incorporan a las capillas de los respiraderos la serie de figuras que representan santos y santas de las órdenes franciscana y dominica, realizadas en plata de ley por el orfebre Francisco Díaz Roncero, asimismo, en 1988 se incorporó a la calle central del paso un relicario cincelado en plata de ley en los talleres Villarreal de Sevilla, que contiene reliquia ósea de San Antonio María Claret.

La estación de penitencia de 1974 ofrece como novedad la presencia de Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos y la ausencia de María Santísima del Silencio, que no volverá a formar parte de la estación de penitencia hasta el Martes Santo de 1975, incorporándose de nuevo al paso del Santísimo Cristo de la Expiración.

En el año 1978 la estación de penitencia se traslada al VIERNES SANTO, recuperando la corporación el día en que históricamente realizaba dicho acto.

Los bordados del palio y manto de salida de Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos, fueron ejecutados por las Madres Filipenses del Convento de Santa Isabel de Sevilla, siguiendo el diseño efectuado por el capuchino fray Ricardo de Córdoba. La primera obra se pudo contemplar terminada en la Semana Santa de 1979 y el Viernes Santo de 1982 se estrena el excepcional manto de salida de Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos, que junto al bordado en hilo de oro fino y plata, combina sedas del siglo XVIII, pedrería montada sobre plata de ley y diferentes tallas de marfil.

Los hermanos de la corporación, reunidos en cabildo general ordinario, acordaron que a partir del Viernes Santo del año 1994, Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos Coronada, fuera acompañada por una banda de música de plantilla completa, interpretándose a partir de dicha fecha, tras el palio de la Dolorosa, un cuidado repertorio de marchas fúnebres y solemnes.

Asimismo, varios años más tarde se incorporó al cortejo, antecediendo al paso del Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima del Silencio, un trio de música de capilla, que interpreta piezas de carácter fúnebre y honda religiosidad.

Hay que señalar que la introducción en el cortejo tanto de la banda de música como del trío de música de capilla, no supuso en modo alguno la perdida del carácter de hermandad de silencio que ostentaba la corporación, sino que por el contrario, la interpretación de un apropiado repertorio de piezas musicales acordes a la idiosincrasia de la cofradía, ayuda a crear un ambiente de recogimiento que favorece la meditación e invita a la oración.

El Viernes Santo del año 1996, tras medio siglo de paréntesis, la cofradía realiza ESTACIÓN DE PENITENCIA A LA SANTA IGLESIA CATEDRAL, dotando de auténtico sentido a la salida procesional que desde ese momento será verdadera ESTACIÓN DE PENITENCIA. En el interior de las naves catedralicias los cofrades de la Expiración adoran a la Santa Cruz, dando auténtico testimonio público de Fe en Cristo Jesús.

Además del patrimonio mueble citado a lo largo del presente epígrafe, la hermandad ha incorporado en esta etapa diferentes piezas de orfebrería y bordado, respecto de las cuales la corporación siempre ha intentado que cumplan dos características fundamentales, la primera, que tengan sentido y justificación tanto en la estación de penitencia como en el resto de los actos de culto en las que van a ser utilizadas, y la segunda, que por su diseño, ejecución y materiales empleados, sean verdaderas obras de arte, dignas de legado a las generaciones venideras.

Constituyen el patrimonio musical de la Hermandad de la Expiración, conformado en su totalidad en esta etapa, la marcha fúnebre “Expirando en tu Rosario” obra del insigne compositor sevillano Antonio Pantión Pérez, la marcha procesional titulada “El Santo Rosario” compuesta por el joven músico cordobés Alfonso Lozano Ruiz, y varias piezas de música de capilla, compuestas por el director musical y hermano de la corporación, José Antonio Varo Mora, entre las que destacan el motete titulado “Cristo de la Expiración” y el conjunto de tres piezas nombrado “Coplas al Cristo de la Expiración”.

Los cultos internos que actualmente celebra la hermandad, son los siguientes: quinario al Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima del Silencio; fiesta principal de instituto en la que los hermanos realizan protestación pública de Fe; besapié al Santísimo Cristo de la Expiración; Vía-Crucis con la imagen del Santísimo Cristo de la Expiración; besamanos a María Santísima del Silencio y a Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos Coronada, en los meses de marzo y noviembre, respectivamente; triduo a Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos Coronada, durante los tres días previos a la celebración de su festividad; el día 7 de octubre, fiesta de regla, con admisión pública de hermanos y acatamiento y promesa de reglas; y finalmente el día 31 de octubre, Misa aniversario de la Coronación Canónica de Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos. Además de los cultos anteriormente citados, la Junta de Gobierno está facultada para organizar cualquier otro acto de culto, cuando exista motivo para ello, siempre de acuerdo con el consiliario.

En cuanto a la celebración de la Eucaristía, el primer viernes de cada mes se celebra Misa de Hermandad en la capilla de Nuestros Sagrados Titulares y en el mes de noviembre Misa de Difuntos en sufragio de todos los hermanos fallecidos durante el año.

Además de estos cultos propios, la hermandad participa activamente en el triduo que, en el mes de octubre, la comunidad claretiana celebra en honor a San Antonio María Claret.

Estos actos de culto interno apenas han sufrido variaciones a lo largo de esta etapa y su configuración es prácticamente la misma desde la bendición de la imagen de Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos Coronada.